Julio-Agosto

Unir Madrid con Lisboa en paddle-surf

El río Tajo y sus afluentes fueron el sendero y una tabla hinchable de paddle-surf con un remo las herramientas para llegar.

Lugar: El río Tajo desde Madrid hasta Lisboa.

Salida: miércoles 29 de julio de 2016.

Recorrido: 887,86 kilómetros.

Tiempo de duración: 19 días.

Con este reto me convertí en la primera persona en unir Madrid con Lisboa en paddle surf por el río Tajo y sus afluentes. Un total de 887,86 kilómetros de distancia, divididos en 19 etapas de 12 horas de remo en las que recorría entre 40 y 80 kilómetros diarios de media bajo el sol de la península ibérica en pleno mes de agosto.

Un total de 887,86 kilómetros de distancia, divididos en 19 etapas de 12 horas de remo en las que recorría entre 40 y 80 kilómetros diarios de media bajo el sol de la península ibérica en pleno mes de agosto.

Desde el río Lozoya, a su paso por Buitrago del Lozoya, pueblo de la Sierra Norte de Madrid, dio comienzo mi aventura. Me hacía especial ilusión salir de allí. Yo vivo en otro pueblo de esta zona y hasta la salida se acercaron amigos y conocidos para despedirme.

En las diferentes etapas de la travesía, pasé por ciudades, como Toledo, y por multitud de pueblos de la geografía de España pertenecientes a las Comunidades Autónomas de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, como Aranjuez, Talavera de la Reina o Alcántara; y la Portuguesa, como Lisboa, Alvera o Azinhaga.

Cada día del recorrido, viví diferentes experiencias. Por ejemplo, en Aranjuez compartí con los niños del Club de Piragüismo del pueblo un tramo del río Jarama antes de su desembocadura en el río Tajo; en Extremadura un barco turístico me acompañó parte del recorrido de la etapa; y ya en Portugal, otro Club de Piragüismo me recibió al final de mi primera etapa en sus tierras.

El único pero de la aventura fue la prohibición en Extremadura de navegar por el Parque Nacional de Monfragüe ni por el Parque Natural Tajo Internacional. Yo tenía un permiso especial de la Confederación Hidrográfica del Tajo dependiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. A pesar de ello, desde Parques Naturales de Extremadura me denegaron la navegación. No me quedó otra que acatar las órdenes y bajarme de mi tabla ¡Una pena! Este tema trajo bastante revuelo en la prensa local, ya que no es lógica esta prohibición. Lástima que no se pueda disfrutar de este increíble paisaje de una forma responsable y civilizada.

Agradezco tanto a la Comunidad de Madrid como a Turismo de Portugal el entusiasmo con el que recibieron este reto con el que entendieron que se unificaban dos países y sus capitales de una forma nunca antes realizada

Agradezco tanto a la Comunidad de Madrid como a Turismo de Portugal el entusiasmo con el que recibieron este reto con el que entendieron que se unificaban dos países y sus capitales de una forma nunca antes realizada, y que ofrecía una oportunidad de dar a conocer zonas de sus geografías de gran belleza natural.

Este reto llevaba rondándome en la cabeza mucho tiempo. La elección de realizarlo en la disciplina del paddle surf, también conocida como SUP o surf de remo, se debe a mi enamoramiento reciente por este deporte. Sus orígenes se sitúan en Hawai donde se comenzó a utilizar una tabla de surf y un remo para remontar y superar las olas en el mar. ¡Es tan completa! Con esta actividad se realiza un gran trabajo no sólo de brazos, también de CORE, mejora la estabilidad, el tronco y la postura del cuerpo.

Realicé el reto con una tabla de paddle surf que diseñé en exclusiva para mí y que desarrollaron mis amiguetes de la empresa SPS. Sus dimensiones son más grandes de los habitual, 14 pies de largo (4,27 metros) y 28 pulgadas de ancho (071 metros). Destaca por ser hinchable (con capacidad de 300 litros de aire), su reducido peso de 6 kilogramos y la resistencia del material. En definitiva, una tabla de surf rápida y manejable. En las ocasiones en que tenía que portear, me bajaba de la tabla, la metía en su bolsa y la llevaba yo mismo mientras caminaba varios kilómetros.

A través de este reto pude ver de cerca la calidad de nuestras aguas y de los problemas actuales de los cauces de los ríos españoles. Me encontré zonas donde las aguas estaban verdes y supongo que por la falta de oxígeno cientos de barbos y peces se mueren y flotan. Otras zonas donde los orillas y el propio río estaban intransitables por las ramas y zarzas caídas y que ningún organismo oficial público se había preocupado por limpiar para mejorar la corriente del cauce.

Parecía que iba a ser un reto tranquilo, sin muchos sobresaltos, sin embargo, las ramas y zarzas que me encontraba me llenaban de heridas; la falta de caudal en algunas zonas, complicaba mi avance; y los vientos en contra que encontré al llegar a la Comunidad de Extremadura, me hicieron forzar la maquinaria física y reducir mi velocidad media.

Toqué tierra en el emblemático Muelle de las Columnas en la Plaza del Comercio de Lisboa el domingo 16 de agosto de 2015 a las 11:50 a.m. ¡Reto superado! ¡A por el siguiente!

Fotos de la expedición

 

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